En el POLLO somos grandes amantes de las lenguas. Las estudiamos con pasión, las usamos con fruición y sabemos disfrutarlas cuando llega el momento. No sólo idolatramos nuestra propia lengua. Adoramos todas las lenguas en general, siempre y cuando estén inmaculadamente cuidadas y prolijas. Es de dominio púbico que el POLLO está integrado por una florida caterva de miembros y partes que han convertido el manejo de las lenguas propia y ajena en un arte digna de encomio y elogio universal. Este perfeccionamiento no vive carente de riesgos. Hay miembros que se han abandonado con tal éxtasis místico a las lenguas que no han podido evitar tornar el hábito en «un vicio, una obsesión morbosamente adictiva, una pulsión que es como un cilicio lacerante de glorioso arrebatamiento», como vívidamente retrata el académico miembro del POLLO y estriper vocacional Don Facundo Triple Equis.

Pero si sabemos regocijamos en la buena lengua, también abominamos aquellas muestras de negligencia que tan tristemente abundan. Torpeza, chabacanería, ramplonería, burdos acercamientos, descuido, suciedad, excesivismo, son muchos los males que aquejan a las lenguas. Pues si es la bella lengua la más elevada de las cualidades que la humanidad puede exhibir, su mal uso supone un desprecio imperdonable a la vera esencia de lo que debiéramos pretender ser y hacer.

Este mal uso de la lengua lleva con frecuencia al colapso de civilizaciones y eventualmente al fenecimiento virtual del propio vehículo oral que en otros tiempos sirvió de gozo comunicativo. El olvido ha dado cuenta de la mayoría de esas lenguas muertas y sólo quedan horadados en piedra los vestigios de lo que en otro momento fue fuente de vida y alegría.

Es una corriente de pensamiento ampliamente aceptada por colectivos tan prestigiosos como el Gremio de Piroperos o la Hasociación de Furgolístas Antior-tográficos que alguna que otra palabra y expresión todavía vivas proviene de la ultratumba de la sinhueso. Los piroperos han sostenido desde hace años que el silbido pre-piropo modelo estándar procede del Cucu, lengua de origen incierto a la que se rinde homenaje en el metafórico y erudito tema musical Mueve tu cucu.

Los furgolístas publicaron hace un lustro el Konqluxiones xovre l´henima del AlabinAlabanAlabinbonban en 15 golúmenes muher loske mesulivellan, donde destaca su agudeza teórica y fina ironía únicamente lastradas por su manifiesta incomprensibilidad. Uno no puede sino tenerles una profunda simpatía.

De manera diametralmente opuesta a estas palabras de lenguas muertas que han perdurado en el paladar de la grey, existen palabras muertas en lenguas muy vivas que indignamente se resisten a la sepultura. Casi nadie las usa. Muy pocos saben lo que significan, pero siguen albergando cierto renqueo que les lleva a hacer apariciones incómodas. Son las palabras zombis. Hágase con una edición de nuestro Tesoro de Palabras Muertas Vivientes, Limited Edition, si consigue encontrarlo. Nos los quitaron de las manos.

Y entre todas esas palabras zombis hay una con la que mantengo pleito desde mi más tierna ternura. EMPERO. La palabra empero. Cuando la he encontrado, siempre me ha parecido artificial, pomposa e innecesaria. Jamás oíla mentar en conversación. Las primeras veces tuve que tirar del Larousse para saber qué carajo significaba. Las siguientes la he ignorado vilmente. Casi cualquier frase que la contiene puede ser comprendida obviando la palabra empero. Pero lo admito. Gran parte de mi inquina procede de mi incapacidad para usarla. Y si no sabes engarzar empero en tus textos, ay amigo, nunca podrás aspirar a que sean tomados en serio. Gracias a dios.

Tras esta breve disertación emplazamos al lector que desee sacar brillo a su lengua, o incluso aventurarse a conocer otras nuevas, a que se una a alguno de los cursos de iniciación del POLLO: Lengua juguetona para principiantes inquietos, Haciendo amigos con la lengua y Con la lengua la desnudo. Pero si no es usted neófito y quiere llegar más adentro, puede sacarle el jugo a su lengua con nuestros curso actuales Apatía y malas lenguas y Técnicas avanzadas del uso de la lengua para profesionales. Empero no tema el temario. Está chupado.

Artículo anteriorNo se fía
Artículo siguienteChurritos calientes
De vocación sus labores, este viejo podría haber hecho algo de provecho si no hubiera sido él mismo. Podría haber sido el peor de los periodistas si no se lo hubiera propuesto. Podría haber sido un gran hombre de ciencia si la inteligencia, el talento, la tenacidad y una mente despierta le hubieran acompañado. Podría haber sido un artista si hubiera gozado de la impostura. Es por eso que es arduo poner notas biográficas de quien apenas ha vivido.

DEJA UNA RESPUESTA

Comentario
Nombre