¿No le ha sucedido nunca? Usted, ciudadano digital, se cansa de escuchar desde su altozano la resaca de la marejada social internáutica y decide bajar a la marina para navegar un poco. La mar está plana, la brisa es suave y se lanza a navegar cuando, tras escasas pero bravas y hábiles yardas de ingenio, recibe la embestida brutal de un tiburón, un kraken o el mismísimo Moby Dick. Despavorido, desangelado, indignado, regresa presto a su seguro puesto de oteo desde donde asquearse de esa marea infecta. Ya le ha pasado antes y no ha salido bien parado. No se preocupe. El POLLO sale a su rescate. El POLLO acaba de inventar el tet.

Sucede constantemente. En estos momentos está sucediendo. Internet está repleto de buena gente que hace comentarios cándidos en cualquiera de las plataformas sociales recibiendo a cambio el escaldón de alguien con carencias afectivas profundas, visibles distorsiones perceptivas, falta de conocimiento del mundo, falta de tolerancia, falta de compasión, falta de inteligencia, falta de lectura, faltas y más faltas y sobre todo faltas de ortografía.

En el mundo real esos elementos no tienen agallas. No. Porque saben que si tu haces un comentario y él se quiere meter en la charla agresivamente tiene que sopesar varias cosas. Primero debe ser consciente de superarle físicamente, a usted y los que se alineen con usted, porque de otra manera podría llevarse un buen morrón. Y aunque sea más fuerte que usted le correrá la duda de si tendrá el labio hinchado durante unos días. En el mejor de los casos, su comentario estúpido será respondido con espaldas de desprecio y expresivas miradas.

Pero en Internet la minibestia se desata. Sus berridos intimidatorios le son plenamente satisfactorios. Se prueba camisas de once varas a todas horas y ninguna le convence. Acude a entierros donde nadie le dio vela. Quiere estar en misa y repicando. Todos pueden ver que va desnudo pero cuando se mira en el espejo se ve inmaculadamente vestido. Y en realidad lo que todo el mundo piensa es que está muy solo en este mundo. Que pocos gozan de su compañía. Destila frustración.

Y aunque muchos piensen de este mismo modo nadie quiere invertir su tiempo en entrar a la greña y el cree que es producto de su valía e inoxidable rotundidad. Y aunque él se vea a sí mismo como un adalid de algo inescrutable en realidad todo el mundo piensa: tú eres tonto. Tú eres tonto. Tet. Y es por eso que el POLLO incorpora dicho acrónimo al tesauro de supervivencia en los foros sociales.

Ya lo sabe, a partir de ahora usted puede simplemente responder a esos tipejos con un tet. No se merecen más.

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