Titular este articulillo no es moco de pavo. Al final me he decantado por el más soso y abierto de todos. Podría haber usado algo así como «El Valencia se une a la Liga de la Justicia». O tal vez algo así como «Valencia CF-Atlético Batman, cero a cero». O «Bruce Wayne no puede con el Miquelet.» O peor, «Cañas y Batman». «Batman se queda sin ninot». Como verá, todas ellas son ocurrencias desafortunadas de viejo desaborío, que es como me he levantado hoy, aunque todas puedan tener su punto de contacto con el cantazo del Gothameño personaje y sus dueños. [Digresión chocha. ¿Cuál es el gentilicio de los habitantes de Gotham? ¿Gothamaneses? ¿Gothameños? ¿Gothaminos? ¿Gothamanos? Me decido por Gothameño que suena más cachondo].

Volviendo a la estupidez. Pues en resulta que la editorial de Batman denunció al Valencia (el equipo de fútbol) por el uso del murciélago en su escudo. Trataron de hacer las paces y, al parecer, durante la reunión, los valencianistas, todo tacto ante una contraparte que ya se intuía melindrosa y a la que salta, dijeron que cuando se creó el escudo del Valencia, en Estados Unidos todavía se andaba cazando bisontes. No sé si la cosa es cierta (ni el comentario ni el argumento del comentario) o ya los habían extinguido, pero tampoco es para tomárselo tan a mal. Sin embargo, teniendo en cuenta la calidad de la denuncia y el origen del denunciante, pues mejor habérselo pensado un poco antes de enredar la cosa con comentarios jocosos para algunos y ofensivos para otros, siendo estos otros especialmente oriundos de la patria querulante por antonomasia. Lea la historia completa en este enlace para regocijo despiporrante.

Ya habrá comprobado tras leer el artículo que por fin ha llegado la paz a tierras del Turia y que el inspector Gordon puede volver centrarse en el Joker sin tener que perseguir ches con camisetas con murciélagos con derechos de copia. El acuerdo al que han llegado y la querella en sí recuerdan a esas peleas entre señores mayores educados que ya comenté una vez en un post. Lea aquí si aún le queda cuerpo para ello.

Al grano. No se le puede sacar mucha punta a tan triste historia. Sólo me arranca preguntas que darían para varios coloquios de La Clave. ¿Se acabará alguna vez la retahíla de pleitos imbéciles que pululan por los salones judiciales? ¿Cuándo se legislará con la suficiente contundencia y sentido común para que deje de haber noticias como estas? ¿Acabarán todas y cada una de las cosas que componen el mundo siendo parte de alguna propiedad intelectual a la que habrá que acoquinar antes de usarla? ¿Está devorando el mundo de la creatividad industrializada a la realidad a través de sus abogados? ¿Son los derechos de propiedad intelectual uno de los mandamientos del capitalismo y sus abogados los nuevos inquisidores? (A esta creo que le sobran las interrogaciones) ¿Cuándo dejarán de ser interesantes o graciosos los iconos pop de toga y royalty para convertirse en vomitivos? Y todavía más intrigante. ¿Ha muerto la cultura el pop americana y vivimos en el reparto de la herencia? ¿Cuándo pondremos precio a las cosas de dominio público o particular de las que hace uso to quisqui sin que se les tosa? ¿Cuándo se comenzarán a limitar las fronteras de la creación corporativa con el fin de dejar terrenos libres para la imaginación y el pensamiento? No haría falta más que un poco de sentido común o una legislación precisa para evitar la pérdida de tiempo, dinero y energías que supone el meollo de la noticia, pero me da la sensación que es más sencillo alterar el código genético humano para que no sucedan cosas como esta. Código genético patentado y con copyright, por supuesto, ¡válgame Apple!

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